
Román Rodríguez, secretario nacional de Estrategia, Programas y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc), considera que el anunciado reame europeo se hará detrayendo multimillonarios recursos de la educación, la sanidad o los servicios sociales. Propone trabajar para la paz, el entendimiento entre los pueblos y la cooperación, revitalizando las organizaciones internacionales y cumpliendo con la legalidad. Asimismo, entiende que un Estatuto de Neutralidad podría proporcionar una capa adicional de protección, permitiendo a Canarias mantener su estabilidad económica y social en tiempos de guerra.
Asegura que hay asuntos recientes que resultan muy preocupantes y que confirman que los países europeos de la OTAN y de la Unión Europea siguen su escalada militarista de rearme y de confrontación con Rusia, con mucha más beligerancia que Estados Unidos, más preocupado en la guerra contra Irán o en contener la cada vez mayor influencia de China en el mundo. Entre ellos, la entrada de Finlandia en la OTAN, rompiendo una neutralidad histórica desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Y, además, el hecho de que Helsinki autorice el tránsito y almacenamiento de armas nucleares en su territorio, frontera directa con Rusia. Rompiendo también un consenso desde el inicio de la guerra fría de no instalación de armas nucleares en ese país.
A esto se unen las numerosas voces que en Alemania reclaman no solo un potente rearme de su ejército (hasta ahora limitado por su responsabilidad en el origen de la IIª Guerra Mundial) sino incluso que puedan disponer de armas nucleares, además de recuperar el servicio militar. “Recordemos la crisis que se generó en 1962 cuando Cuba inició en su territorio la instalación de armas nucleares de la Unión Soviética y la reacción de Estados Unidos para que las retiraran, que situó a las dos potencias al borde del conflicto nuclear. Nadie quiere armas nucleares apuntándole a escasa distancia de casa”.
Por otra parte, destaca que el anunciado rearme europeo se va a hacer reduciendo los derechos y servicios públicos del importante estado del bienestar porque no hay recursos para atender todo, especialmente si se apuesta por dedicar el 5% del PIB a gasto militar. Alemania ya está haciendo estos recortes.
Seguridad compartida
Rodríguez considera muy interesante la propuesta de Vicenç Fisas, analista sobre conflictos y procesos de paz, doctor en Estudios sobre Paz por la Universidad de Bradford (Reino Unido) de “volver al pensamiento de seguridad en común y seguridad compartida”, que se aleja de la inevitabilidad de la confrontación y la guerra. Señalando, en un artículo publicado por la revista Galde, “lo que significa entablar un diálogo OTAN-Rusia para pensar un nuevo esquema de seguridad en Europa, totalmente inclusivo e inspirado en el concepto de la seguridad compartida, donde nadie es el perpetuo enemigo, sino el diferente y singular, y donde todos puedan aportar seguridad a los demás
El secretario nacional de Programas de NC indica que los desafíos a los que nos enfrentamos pueden exacerbarse en situaciones de conflicto, interrumpiendo el suministro de bienes esenciales, afectando el turismo y dificultando el desarrollo sostenible. “Por todo ello, consideramos que el Estatuto de Neutralidad podría proporcionar una capa adicional de protección, permitiendo a Canarias mantener su estabilidad económica y social en tiempos de guerra”.
Plantea, por último, que hay que trabajar para la paz, el entendimiento entre los pueblos y la cooperación internacional. Y no, como hoy hacen los dirigentes europeos, para rearmarse y aceptar como inevitables la guerra y la muerte de millones de personas. “Hay que revitalizar las organizaciones internacionales y el cumplimiento de la legalidad. Hay que contribuir a la mejora de las condiciones de vida de la gente en todos los lugares del planeta y no detraer multimillonarios recursos de la educación, la sanidad o los servicios sociales para destinarlos a armamento. Hay que evitar repetir los errores del pasado que causaron tanta destrucción, sufrimiento y muerte, que hoy se multiplicarían por el añadido riesgo de una confrontación nuclear”.

