El Festival de Festivales se consolida y convierte el recinto deportivo de Siete Palmas en el templo de la música nacional e internacional. Desde Juan Luis Guerra, uno de los platos fuertes reservado para esta edición, hasta Alejandro Sanz, pasando por Aitana y su cuarto azul en el que estuvo acompañada de Quevedo. Una selección de artistas inimaginables juntos hasta la fecha.
Desde primera hora de la mañana, Fondos de Segura se convertía en trasiego de seguidores y fans a la espera de uno de los carteles con mayor expectación de los cinco
años años de vida del Granca Live Fest.
A las cinco de la tarde, Quique Serra empezó a amenizar la jornada a los primeros asistentes que querían disfrutar de la bienvenida oficial del verano. Junto a él, “Agua del
Chorro”, la banda tinerfeña que hizo bailar a ritmos de salsa, son y merengue.
Con el cartel de “sold out”, las gradas y la pista comenzaron a concentrar a un público con ganas de disfrutar y pasarlo bien. El grupo Frontera hizo vibrar el recinto y convirtió su actuación en un hermanamiento de la música latina, con recuerdos hacia el pueblo venezolano por el reciente terremoto.
La banda de Texas hizo gala de su variado repertorio donde fusiona acordes mexicanos con otros ritmos latinos. Canciones de sus álbumes “El Comienzo” y “Jugando a que no pasa nada” sonaron en el Estadio de Gran Canaria ante la ovación de los presentes, confirmando el excelente momento que atraviesa su carrera internacional y su capacidad para conquistar escenarios de gran formato.
Cerca de las nueve de la noche se producía uno de los momentos más importantes de la historia del festival. La aparición de Dani Martín, a pesar de que no era su primera vez,enmudeció a una casa, la de la Unión Deportiva, acostumbrada al bullicio y la celebración.
Tras la contención, llegó la fiesta con el saludo del cantante: “¡Buenas noches, Canarias!”. Dani Martín trajo parte de su último espectáculo “25 Pts Años”, celebrando de esta manera su cuarto de siglo de carrera musical.
“La suerte de mi vida”, “Una foto en blanco y negro” o “Ya nada volverá a ser como antes”, algunas de sus míticas canciones, retumbaron entre el graderío para acompañar al exintegrante de “El Canto del Loco”. Ante esta escena, reconoció: “Es mi concierto favorito en la isla en mis 26 años de carrera”.
Con un estado en ebullición, llegó el turno del cabeza de cartel. Alejandro Sanz pisaba las tablas con su gira “¿Y ahora qué?”, un recorrido por sus grandes clásicos, combinados con sus últimos trabajos.
Uno de los momentos más emotivos de la noche se produjo cuando el artista madrileño invitó a subir al escenario al timplista Hirahi Afonso, quien sorprendió versionando a cuerda pulsada “Cuando nadie me ve”, un guiño al instrumento canario que fue aplaudido por las miles de personas que abarrotaban el recinto.
Aitana, cuando nadie lo esperaba, puso el colofón a una noche histórica. Entrada la madrugada, a las 1:46, el cantante grancanario Quevedo irrumpió a ritmo de “Gran Vía” ante la atónita mirada de los presentes.

