Las Unidades de Distrito y Tráfico de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria han intensificado los controles durante los fines de semana para hacer frente a la venta ambulante no autorizada, especialmente en los alrededores del Parque de Santa Catalina.
Durante los operativos, los agentes han intervenido varios puestos improvisados donde se ofrecían artículos de segunda mano sin la correspondiente autorización municipal. Esta actuación forma parte de un plan de vigilancia orientado a garantizar el orden público, proteger al comercio legalmente establecido y prevenir posibles situaciones de insalubridad o competencia desleal.
“La venta ambulante no regulada genera problemas tanto a nivel económico como de seguridad”, señalaron fuentes policiales. “Nuestro objetivo es garantizar el cumplimiento de la normativa y preservar un entorno seguro para vecinos y visitantes”.
Desde la Policía Local recuerdan que para ejercer la venta en la vía pública es obligatorio contar con los permisos correspondientes, y advierten que seguirán realizando este tipo de controles de manera regular, especialmente en zonas de alta afluencia turística como el Parque de Santa Catalina.

