
Román Rodríguez, secretario nacional de Estrategia, Programas y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc), considera que, en la crisis del hantavirus, la estrategia de Fernando Clavijo “ha mezclado falsedades, miedos y victimismo”. En un momento en que la ciudadanía precisaba de sus gobernantes algo bien distinto: información sin alarmismos, confianza en los protocolos científicos, reconocimiento y valoración de nuestro sistema y profesionales sanitarios y transparencia en las actuaciones a desarrollar.
Sin embargo, asegura Rodríguez, desde el Gobierno canario se prefirió aprovechar las circunstancias para elevar la confrontación con el Ejecutivo central y tensar la política al modo y manera que vienen haciendo Vox y PP en el ámbito estatal. Debilitando la confianza en las instituciones y poniendo en riesgo a la democracia.
El operativo para el desembarco de los pasajeros del MV Hondius ha sido valorado mundialmente como un éxito. Así lo consideran el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, António Costa; el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, y el Papa León XIV. El director de la OMS lo calificó como “el modelo a seguir” ante crisis similares que se produzcan en el futuro.
Despliegue y colaboración
Román Rodríguez señala, por otra parte, que se intervino con un enorme despliegue de medios, prudencia, determinación y eficiencia. “La que se corresponde con nuestros niveles de desarrollo, la calidad y profesionalidad de nuestros sistemas públicos de emergencias y sanitarios, fuerzas de seguridad, el personal de puertos y aeropuertos… algo por lo que tenemos que sentirnos legítimamente orgullosos”.
Destaca, asimismo, que se produjo en un “proceso de colaboración entre todas las administraciones, con decenas de reuniones técnicas y de trabajo, así como de llamadas entre los dos gobiernos. Proceso que se rompió en la noche del sábado cuando Clavijo no aceptó la decisión del Mecanismo de Protección Civil Internacional de prolongar hasta la tarde del lunes las tareas de desembarque, ante la imposibilidad de completarlas el domingo”. Eso le sirvió para tratar de bloquear, retrasar o desacreditar una actuación sanitaria y humanitaria en marcha con aval técnico y científico internacional.
La colaboración institucional es esencial, como demostró la crisis sanitaria de la Covid 19, de alcance mundial y de mucha mayor dimensión por el nivel de contagios, por el número de hospitalizados y fallecidos; y, asimismo, por la paralización económica. En la Covid -gracias a los niveles de dirección y coordinación de las administraciones públicas, el esfuerzo denodado de los profesionales de la salud y de los docentes, la actuación responsable de la ciudadanía- Canarias tuvo el mejor perfil de la pandemia, con el menor porcentaje de enfermos y de fallecimientos entre las comunidades autónomas.
Ciencia frente a bulos
El secretario nacional de Programas de Nc-bc afirma que la crisis del hantavirus ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de la coordinación y colaboración institucional a todos los niveles, el valor de la ciencia frente a los bulos y las desinformaciones, así como la relevancia de los valores humanitarios y del imprescindible papel de las organizaciones internacionales en tiempos en que son ninguneadas por el trumpismo y por el conjunto de las extremas derechas. Como demuestra el abandono de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por parte de Estados Unidos y Argentina.
Román Rodríguez indica que lo que habría que desear es que las crisis que afecten a la salud pública, que se repetirán en el futuro, dejen de formar parte del rifirrafe político; y puedan ser abordadas serenamente y sin ruido, desde respuestas basadas en el conocimiento científico. Para evitar que los procesos se vean enturbiados por el modus operandi que las extremas derechas están imponiendo en todo el mundo, potenciando los bulos, generando desinformación, desprestigiando a la ciencia y a los expertos y, además, buscando la desafección y el descreimiento en la política y en las instituciones democráticas.

