Las actuales barandillas fueron instaladas en el año 2022 en sustitución de las antiguas estructuras de hierro, que tuvieron que ser retiradas por su avanzado deterioro provocado por la falta de mantenimiento. Sin embargo, más de cuatro años después de su colocación, las nuevas barandillas de madera no han recibido ningún tratamiento de conservación, a pesar de haberse advertido reiteradamente de esta situación por escrito a las administraciones competentes.
En la actualidad, las estructuras presentan maderas rajadas, astilladas y visiblemente degradadas, un deterioro acelerado por su exposición directa al ambiente marino, que exige la aplicación periódica de tratamientos específicos para garantizar su durabilidad y la seguridad del entorno.
Esta situación no es nueva. El mismo patrón de abandono ya se produjo con otras barandillas situadas en la parte superior del yacimiento, cuya falta de mantenimiento por parte del Ayuntamiento de Gáldar provocó su rotura total, obligando recientemente a su sustitución por nuevas estructuras de madera, con el consiguiente gasto de dinero público que podría haberse evitado mediante una política de mantenimiento preventivo.
Durante estos años, la problemática ha sido denunciada de forma reiterada ante el Ayuntamiento de Gáldar y el Cabildo de Gran Canaria a través de escritos formales, publicaciones en medios de comunicación y denuncias en redes sociales, sin que hasta la fecha se haya adoptado ninguna medida efectiva para frenar el deterioro del yacimiento.
Las barandillas que delimitan el yacimiento de La Guancha son competencia directa del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, adscrito a la Consejería de Presidencia, dirigida por el consejero y vicepresidente segundo Teodoro C. Sosa Monzón, actual alcalde de Gáldar.
Según ha informado el propio Servicio de Patrimonio Histórico, todos los yacimientos arqueológicos de la isla se encuentran actualmente sin contrato de mantenimiento, a la espera de su aprobación y adjudicación. Los pliegos del contrato se encuentran en estos momentos entre la Asesoría Jurídica y la Intervención, mientras el patrimonio arqueológico insular continúa deteriorándose de forma progresiva, una situación que resulta inadmisible dada la relevancia cultural e histórica de estos enclaves.
A esta situación se suma el hecho de que el Centro de Interpretación “La Guancha”, que da acceso al yacimiento, permanece finalizado y cerrado desde febrero de 2025, acumulando casi un año sin abrir al público, lo que refuerza la sensación de abandono institucional de uno de los enclaves arqueológicos más importantes de Gran Canaria.
La falta de mantenimiento y de planificación en la conservación del yacimiento de La Guancha pone en riesgo no solo las infraestructuras que lo protegen, sino también la imagen de la gestión del patrimonio histórico de la isla, y reabre el debate sobre la necesidad urgente de una gestión responsable, continua y preventiva de los bienes culturales de Gran Canaria.

