
“El Gobierno de Canarias es incapaz de tomar una decisión que module y haga más sostenible el turismo y el reparto de la riqueza que genera”, señala Rodríguez en su artículo dominical
Román Rodríguez, secretario nacional de Estrategia, Programas y Formación de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc), considera que los graves problemas que afectan a Canarias -caso de los vinculados al territorio, el medio ambiente y la demografía, el acceso a la vivienda o a la lucha contra la desigualdad y la pobreza-, tienen solución con las competencias y recursos del autogobierno. Pero ello resulta imposible con un Gobierno de Canarias incapaz de tomar decisiones que modulen y hagan más sostenible el turismo y el reparto de la riqueza que genera. “Desde el autogobierno se pueden afrontar esos grandes retos, sin tutelas centralistas ni victimismos de los que mal gobiernan las Islas”.
Coincidiendo con la celebración del Día de Canarias, Rodríguez destaca que la canariedad adquiere mucho más sentido “cuando tiene carácter incluyente y superador. Cuando no es acomodaticia y resignada. Cuando busca generar condiciones que preserven el territorio y el medioambiente de las Islas. Cuando apunta hacia una mayor e imprescindible equidad. Cuando no acepta una Canarias en que una parte importante de su gente malvive y carece de expectativas para ellos y para sus hijos e hijas. Cuando asume que desde el autogobierno se pueden afrontar esos grandes retos, sin tutelas centralistas ni victimismos”.
Pérdida de identidad
Asegura que el actual Gobierno de las dos derechas no hace nada para avanzar hacia un modelo medioambiental y socialmente sostenible. Permitiendo más ocupación de territorio e incapaz de tomar medidas en su marco competencial para hacerlo más sostenible y, al tiempo, que la población reconozca sus beneficios (y los disfrute) y no solo sufra sus negativos “efectos colaterales”: masificación, pérdida de identidad de sus barrios, crecientes dificultades de acceso a la vivienda… y bajos salarios. Entre ellas señala “una moratoria insularizada a nuevas plazas turísticas, una ecotasa finalista, la desclasificación del suelo turístico no urbanizado o los límites cuantitativos a nuevas camas alojativas”.
Un Ejecutivo que, además, está ahogando financieramente a las universidades y anuncia que devolverá el 30,5% de los fondos Next Generation asignados a su Consejería. Que acabará la legislatura sin hacer prácticamente nada en materia de vivienda. Que maltrata al sector primario. Que impone una fiscalidad que beneficia a las minorías con más recursos y patrimonio. Y al que le sobran miles de millones presupuestados.
Por último, el secretario nacional de programas de Nc-bc considera que el 30 de Mayo, junto a la celebración -musical, deportiva o gastronómica- resulta un momento propicio para mirar hacia adelante, hacia el futuro que queremos. El futuro de los ciudadanos y ciudadanas de esta tierra, los que diariamente trabajan y se esfuerzan por ella, “al margen de su lugar de nacimiento, sin prioridades nacionales, sin primeros ni segundos, todos juntos y juntas, sin marginación, sin concesiones al populismo rampante que fractura las sociedades y estimula la confrontación y el odio”.
