El Cabildo de Gran Canaria, a través de la Consejería de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, ha intensificado las labores de vigilancia y prevención en la Reserva Natural Especial de Las Dunas de Maspalomas durante la Semana Santa. El dispositivo está formado por una veintena de efectivos, entre los que se incluye un refuerzo de cuatro agentes de Medio Ambiente en horario de tarde, así como con medios técnicos como un dron para el apoyo en la vigilancia.
En este operativo participan efectivos de la Guardia Civil, a través de la unidad del SEPRONA, la Policía Autonómica, la Policía Local y Protección Civil, que trabajarán conjuntamente con los agentes de Medio Ambiente para controlar las 404 hectáreas de este espacio natural.
El consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento, Raúl García Brink, subrayó que “Desde el Cabildo llevamos años trabajando en la protección de la Reserva Natural de la Dunas de Maspalomas a través de proyectos como Madunas o Impulsa Maspalomas, que desarrollan diversas actividades y acciones con el fin de preservar, proteger y regenerar este espacio tan importante para la isla. También hemos puesto en marcha campañas informativas y publicitarias para recordar que nuestra mirada debe ser la única huella sobre este paisaje tan frágil”.
En este sentido, explicó que, a través del proyecto Impulsa Maspalomas, “se están instalando sistemas de sensorización y cámaras en la zona, así como megafonía en el área del mirador, con el objetivo de mejorar progresivamente el control del espacio y reducir la presión a la que está sometido”.
Las labores de control se centran principalmente en informar y reconducir a los visitantes que transitan por áreas de exclusión o de uso restringido hacia los senderos habilitados, con el fin de minimizar el impacto sobre la flora y la fauna del ecosistema.
El Cabildo recuerda que el acceso a zonas restringidas está prohibido y puede conllevar sanciones, a la vez que insiste en la importancia de respetar la señalización y seguir las indicaciones de los agentes.
Finalmente, desde la institución insular se hace un llamamiento a la responsabilidad individual y colectiva para preservar este enclave único, cuya conservación depende en gran medida del comportamiento de quienes lo visitan.

