Agentes de la Policía Nacional han intervenido más de 4 toneladas de hachís en una finca de Ayamonte -Huelva- utilizada como guardería de droga por una organización criminal dedicada a la introducción de grandes cantidades de sustancias estupefacientes por las costas onubenses y su posterior distribución por diferentes países europeos.
Durante el registro, los agentes localizaron un zulo oculto bajo el suelo, cuyo acceso se encontraba cubierto de barras de pan, hallándose en su interior más de 1.000 kilos de estupefaciente y que estaba custodiado con grandes medidas de seguridad utilizando armas de fuego. Asimismo, fue detenido el presunto responsable de la custodia de la droga por los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas, ingresando en prisión.
La droga tenía como destino final otros países europeos
La investigación se inició en 2024 cuando se tuvo sospecha de que podría existir una organización criminal dedicada a vuelcos y transporte de drogas asentada en la provincia de Huelva.
Las pesquisas apuntaban a que la organización se dedicaba a introducir grandes cantidades de hachís y cocaína, por las costas de Huelva, mediante pesqueros que simulaban desarrollar sus actividades habituales y embarcaciones de alta velocidad conocida como “narcolanchas” y posteriormente desembarcaba por el Río Guadiana.
Una vez introducida en territorio nacional, la droga era trasladada hasta lugares de ocultación o guarderías, desde donde posteriormente era preparada para su distribución y traslado hacia otros puntos de España y distintos países europeos.
Detenido al momento de transportar 600 kilos de hachís
Una vez avanzada la operación, los agentes localizaron al presunto responsable que se encargaba de guardar la droga y custodiarla. Al momento de realizar una entrada y registro en la nave localizada como punto de guardería, se pudo detener al guardés de la finca cuando pretendía transportar a otro lugar 600 kilos de hachís en un remolque enganchado al vehículo todoterreno de su propiedad, teniendo la intención de ser posteriormente distribuido al resto de Europa.
Acceso al zulo enterrado en barras de pan
Durante la inspección del inmueble, los agentes observaron que el suelo de la finca se encontraba cubierto por un centenar de barras de pan, pero sin embargo, no había animales en el lugar que pudieran justificar su presencia. Este indicio llamó especialmente la atención de los investigadores, que procedieron a inspeccionar la zona con mayor detalle, localizando finalmente bajo el suelo un zulo destinado a ocultar la sustancia estupefaciente, donde se encontraban más de 1.000 kilos de hachís.
A partir de este primer hallazgo, se continuó con el registro de la finca, localizando en distintas zonas del inmueble el resto de los paquetes que se localizaban almacenados en su interior, llegando a la suma de más de 4.000 kilos de droga.
Finalmente, el presunto responsable ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial ingresando finalmente en prisión por los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.


