Un joven marroquí relata las difíciles noches que está viviendo en las calles de Ceuta después de conseguir cruzar la frontera desde Marruecos. Sin un lugar donde dormir y en una situación de extrema vulnerabilidad, asegura que vive con miedo y que, en algunas ocasiones, ha sufrido agresiones por parte de agentes de la policía.
Según su testimonio, las noches transcurren entre el cansancio, la inseguridad y la búsqueda de algún lugar donde poder refugiarse. El joven afirma que él y otros migrantes que se encuentran en una situación similar intentan pasar desapercibidos para evitar problemas.
El joven sostiene que, mientras dormían en la calle, algunos agentes se acercaron y, según denuncia, les golpearon y les obligaron a levantarse. Estas acusaciones forman parte de su testimonio y deberían ser investigadas para determinar las circunstancias de lo ocurrido.
Su historia refleja la situación de algunos jóvenes migrantes que, después de llegar a Ceuta, permanecen en la calle sin recursos suficientes y sin un espacio seguro donde pasar la noche.
Más allá de las circunstancias de su llegada, el joven reclama poder vivir con seguridad y tener acceso a una alternativa digna mientras se resuelve su situación. Su relato vuelve a poner el foco en la situación de vulnerabilidad de los menores y jóvenes migrantes que permanecen en las calles de Ceuta.

