Los bañistas de una playa de Tenerife vivieron una escena poco habitual cuando un turista decidió afeitarse la cabeza en plena orilla, junto a varias personas que disfrutaban del mar y del sol. La situación provocó rápidamente las quejas de quienes se encontraban cerca, especialmente por la cantidad de pelo que caía sobre la el agua.
Según varios testigos, algunas personas se acercaron al hombre para pedirle que dejara de hacerlo y le indicaron que podía utilizar las duchas o los baños públicos de la zona para afeitarse de manera más adecuada e higiénica. Sin embargo, el turista continuó con la máquina de afeitar sin prestar demasiada atención a las protestas.
La escena generó comentarios de indignación entre los presentes, que consideraban inapropiado realizar este tipo de actividades en una zona de baño concurrida. “Aquí viene la gente a descansar y bañarse, no a encontrarse pelos por toda la playa”, comentó uno de los afectados.
Aunque el incidente no pasó a mayores, varios usuarios reclamaron una mayor concienciación sobre el civismo y el respeto en los espacios públicos turísticos de la isla.

