El SEPRONA de la Comandancia de Las Palmas ha detenido de una persona por un presunto delito contra los animales, tras acreditarse una grave negligencia en la custodia de un perro de raza Pitbull, catalogado como potencialmente peligroso (PPP).
Los hechos se desencadenaron en la vía pública, concretamente en las inmediaciones de la Calle Doctor Negrín, cuando un can de la citada raza, que se encontraba suelto y sin el preceptivo bozal, atacó de forma súbita a otro perro de menor envergadura. Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió heridas de consideración en la zona inguinal izquierda, motivo por el cual tuvo que ser trasladada de urgencia por su propietario a un centro veterinario para recibir tratamiento especializado, aportándose posteriormente el correspondiente informe facultativo a la denuncia.
La investigación del SEPRONA de Vecindario fue
determinante para el esclarecimiento de los hechos, basada en el control exhaustivo de la normativa vigente sobre la tenencia de animales potencialmente
peligrosos (Real Decreto 287/2002), verificando para ello la situación legal del animal agresor. Tras las gestiones practicadas, se logró identificar plenamente al responsable, constatando que el detenido carecía de la
licencia administrativa necesaria para el manejo de estos animales y que, en el momento del incidente, no disponía del seguro de responsabilidad civil obligatorio.
las unidades especializadas de la Guardia Civil en la lucha contra el maltrato y la negligencia profesional en el ámbito de la fauna.
Las diligencias instruidas por estos hechos han sido remitidas a la Plaza del Tribunal de Instancia (Sección de Instrucción) en funciones de Guardia de San Bartolomé de Tirajana, así como a la Fiscalía de Medio Ambiente
de Las Palmas.
El incumplimiento de las medidas de seguridad básicas (correa y bozal) en animales con una capacidad de mordida potencialmente letal no solo pone en riesgo la integridad de otros animales, sino que representa una
amenaza directa para la seguridad ciudadana, especialmente para niños y personas vulnerables en espacios de convivencia pública. La falta de seguro y licencia refleja, además, una preocupante ausencia de
responsabilidad civil y una nula concienciación sobre los riesgos que implica la tenencia de este tipo de canes sin la supervisión técnica y legal legalmente exigida.

