El Cabildo de Gran Canaria ha decretado el cierre de la cumbre central de la isla debido a una intensa nevada, que está generando condiciones peligrosas en carreteras y zonas forestales. Las autoridades insisten en que no es un día para subir, ya que supone un riesgo tanto para la población como para los equipos de emergencia.
Durante la pasada noche se han registrado más de 100 incidencias, principalmente relacionadas con el temporal, el fuerte viento y la caída de árboles, agravadas por la acumulación de nieve y placas de hielo en las vías de acceso. Varias carreteras permanecen cerradas al tráfico como medida preventiva.
El Cabildo hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y pide evitar desplazamientos innecesarios hacia la cumbre hasta que mejore la situación meteorológica y se restablezca la seguridad.

