Con motivo del Día Internacional de la Mujer, la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) ha hecho público un manifiesto protagonizado por mujeres sordas en el que denuncia la exclusión estructural que sigue enfrentando este colectivo en ámbitos esenciales de sus vidas, y reclama a las administraciones públicas medidas urgentes y concretas que contribuyan al pleno ejercicio de sus derechos.
El documento expone situaciones que, lejos de ser excepcionales, forman parte de una realidad cotidiana: mujeres sordas que abandonan consultas médicas sin haber comprendido su diagnóstico, profesionales cualificadas a quienes se les niegan oportunidades laborales por ser mujeres sordas, víctimas de violencia que no denuncian por no poder comunicarse en su propia lengua, o mujeres mayores sordas abocadas a la soledad y la dependencia por ausencia de apoyos específicos. “No son casos aislados. Son el resultado de políticas públicas que excluyen a quienes dicen proteger”, señalan.
En el ámbito sanitario, la entidad alerta de que la ausencia de recursos accesibles como la interpretación y la videointerpretación en lengua de signos compromete el derecho al consentimiento informado: “Decidir sin comprender no es decidir”. En materia de empleo, denuncia mayores tasas de paro, precariedad y brecha salarial entre las mujeres sordas, una situación que atribuye a la ausencia de ajustes razonables y no a la falta de preparación o talento.
Especialmente contundente es su reivindicación en cuanto a la lucha contra la violencia de género. A este respecto, la CNSE recuerda que la accesibilidad es también una cuestión de seguridad y que sin intérpretes de lengua de signos y mediadoras sordas, las garantías de protección de las víctimas se diluyen. Asimismo, alerta sobre la escasez de recursos de atención y acompañamiento dirigidos a mujeres sordas mayores, lo que impone situaciones de aislamiento no deseadas.
Ante este escenario, la Confederación exige servicios públicos accesibles de forma permanente, la incorporación de la lengua de signos en todos los recursos de atención frente a la violencia de género, políticas de empleo con perspectiva de género e interseccionalidad y la participación directa de las mujeres sordas en el diseño de las políticas que les afectan. “Queremos estar donde se decide. Queremos liderar, aportar, ser referentes”, reivindica la organización, que concluye con una afirmación clara: “el feminismo también se construye en lengua de signos y nada sobre las mujeres sordas debe decidirse sin contar con ellas”.
CNSE:
La CNSE es una organización sin ánimo de lucro que atiende los intereses de las personas sordas y con discapacidad auditiva y de sus familias en España. Desde su creación, en 1936, la CNSE ha desarrollado una labor de reivindicación e incidencia política para lograr la plena ciudadanía de las personas sordas; así como del desarrollo de programas de atención y prestación de servicios a través de sus federaciones. Hoy la CNSE está integrada por 18 federaciones de personas sordas, que a su vez mantienen afiliadas a más de 100 asociaciones provinciales y locales de todo el Estado. No obstante, la CNSE atiende cualquier necesidad relacionada con el colectivo de personas sordas, estén o no afiliadas a su movimiento asociativo.

