Home Gran Canaria La comida que nadie quiere comer: denuncia por la alimentación hospitalaria en pacientes oncológicos

La comida que nadie quiere comer: denuncia por la alimentación hospitalaria en pacientes oncológicos

by cn8noticiascanarias

Imagen pequeña Hospital Materno Infantil de Gran Canaria y la grande Hospital Niño Jesús de Madrid

Un padre de un niño oncológico ingresado en el Hospital Universitario Insular y en el Materno Infantil de Gran Canaria ha denunciado públicamente la deficiente calidad de la alimentación hospitalaria que reciben los pacientes, especialmente aquellos que atraviesan tratamientos largos y agresivos como el cáncer.

Según explica, los pacientes oncológicos suelen pasar largas temporadas hospitalizados, sometidos a tratamientos que debilitan el cuerpo y reducen considerablemente el apetito. En ese contexto, la alimentación no debería ser un elemento secundario, sino una parte esencial del tratamiento médico, la recuperación y el bienestar emocional del paciente.

Sin embargo, la realidad diaria dista mucho de ese objetivo. “Las bandejas de comida llegan sin una presentación mínima, sin olor y sin sabor. En muchos casos regresan intactas”, señala. Cuando comer ya supone un esfuerzo físico y emocional, la comida termina convirtiéndose en un obstáculo más dentro del proceso de recuperación.

La comparación con otros hospitales del sistema público de salud en distintas comunidades autónomas resulta inevitable. En algunos centros, el paciente recibe con antelación un documento para elegir su menú dentro de opciones adaptadas a su situación clínica. Una diferencia que, según denuncia, no solo se aprecia en la presentación de los platos, sino en el respeto hacia la dignidad del paciente.

Este padre recuerda que hace meses, durante un ingreso en el Hospital Materno Infantil, recibió una encuesta para valorar el servicio de cocina. En ella propuso permitir que los pacientes puedan elegir su menú y mejorar de forma urgente la calidad y la presentación de los alimentos. “El problema es estructural y no se soluciona con parches”, afirma.

La crítica no va dirigida al personal de cocina, que trabaja con los recursos y directrices asignados, sino a las decisiones que se toman en los despachos. “El problema está en los presupuestos, en los recortes y en las prioridades marcadas por la dirección hospitalaria y por la Consejería de Sanidad”, subraya.

El testimonio pone sobre la mesa un debate recurrente pero poco abordado: la importancia de la alimentación hospitalaria como parte activa del proceso de curación. “Alimentar bien también cura. Y cuando un sistema falla en algo tan básico, es legítimo exigir que se revise”, concluye.

Esta denuncia reabre el debate sobre la calidad de los servicios no asistenciales en los hospitales públicos de Canarias y la necesidad de revisar los modelos de gestión para garantizar una atención integral y digna a los pacientes más vulnerables.

 

You may also like

Leave a Comment

cinco × 1 =