Vecinos de Tafira Baja, en Las Palmas de Gran Canaria, vuelven a alzar la voz ante una situación que califican de grave riesgo para la seguridad vial y la accesibilidad, especialmente para peatones y personas con movilidad reducida (PMR). El problema se localiza en un tramo concreto de la carretera, entre los números 11 y 13, donde los postes de las vallas de protección invaden la acera, impidiendo el paso seguro.
Según denuncian los residentes, las primeras reclamaciones por escrito se realizaron en mayo de 2018 ante el Cabildo de Gran Canaria, sin que hasta la fecha se haya ejecutado ninguna actuación para corregir el problema. Ocho años después, en enero de 2026, la situación permanece exactamente igual.
En aquel momento, el presidente del Cabildo era Antonio Morales Méndez y el responsable del área de Obras Públicas era Ángel Víctor Torres Pérez, actualmente ministro de Política Territorial. Desde 2023, la Consejería de Obras Públicas está dirigida por Augusto Hidalgo Macario (PSOE), pero los vecinos aseguran que no se ha producido ningún avance.
Un obstáculo diario para sillas de ruedas y carritos
El principal foco de peligro se encuentra en la acera, donde los postes que sostienen las vallas están situados dentro del espacio peatonal, obligando a personas en silla de ruedas, padres con carritos de bebés y personas mayores a invadir la calzada para poder continuar su recorrido.
Los afectados subrayan que en otros tramos de la misma carretera de Tafira Baja los postes están correctamente ubicados fuera de la acera, por lo que consideran que la solución es técnicamente sencilla: trasladar las bases de las vallas a la vía, tal y como ya se ha hecho en el resto del trazado.

