
Malú puso este martes el broche de oro a las Fiestas de Nuestra Señora de Los Dolores con un concierto en Mancha Blanca en el que desplegó toda la garra, la potencia vocal y la capacidad de conectar con el público que han marcado su trayectoria.
La artista presentó sobre el escenario su ‘Quince Tour’, un recorrido por diferentes etapas de su carrera en el que no faltaron canciones que forman parte de la memoria musical de varias generaciones. Un directo intenso y emocional con el que Malú convirtió el cierre de Los Dolores en una de las grandes noches musicales de estas fiestas.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, destacó que “Los Dolores vuelven a demostrar que son uno de los grandes puntos de encuentro de Lanzarote. Son tradición, identidad y devoción, pero también cultura y música. Poder cerrar esta edición con una artista de la trayectoria y la fuerza de Malú ha sido un magnífico broche para unas fiestas que sentimos como propias en toda la Isla”.
El concierto contó con la implicación del Cabildo de Lanzarote, los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, el Ayuntamiento de Tinajo y el Gobierno de Canarias, junto al trabajo de la organización y de los diferentes equipos implicados en su desarrollo.
El Cabildo de Lanzarote pone especialmente en valor la coordinación mantenida entre las administraciones, la organización, los equipos técnicos y los distintos servicios de seguridad y emergencias para afrontar una cita de estas características y favorecer que el público pudiera disfrutar de la programación en un ambiente de celebración y convivencia.
Betancort quiso agradecer “el trabajo de todas las personas que han hecho posible Los Dolores: desde quienes llevan semanas trabajando en la organización y la producción hasta los cuerpos y servicios de seguridad y emergencias, personal sanitario, técnicos, trabajadores y voluntarios. Detrás de unas fiestas de esta dimensión hay muchísimas personas cuyo trabajo muchas veces no se ve, pero resulta imprescindible”.
Las Fiestas de Los Dolores han vuelto a convertir Mancha Blanca en punto de encuentro para lanzaroteños y visitantes durante varias jornadas en las que han convivido tradición, artesanía, folclore, devoción y música, reforzando el carácter insular de una de las celebraciones más arraigadas de Lanzarote.
Con Malú sobre el escenario, Los Dolores despidieron su programación musical de la única manera que sabe hacerlo una artista de su talla: con fuerza, emoción y una voz capaz de llegar al público desde la primera hasta la última canción. Un cierre a la altura de una de las grandes citas del calendario festivo de la Isla.

