La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, presentó esta mañana junto al alcalde de Arrecife, Yonathan de León, los trabajos que permitirán recuperar la antigua Pescadería Municipal de la capital lanzaroteña para darle un nuevo uso a este histórico inmueble, a través de la creación de un espacio gastronómico y de dinamización turística.
Las obras, financiadas íntegramente por la Consejería a través de la empresa pública Gesprotur, cuentan con un presupuesto de 466.601 euros, sin impuestos, procedente de la Dirección General de Infraestructuras, Sostenibilidad y Calidad Turística. La previsión es que las obras, que comenzarán a ejecutarse el próximo mes de septiembre, estén concluidas en un periodo de cinco meses.
Entre otras posibilidades de ocio gastronómico, este espacio ubicado junto al mar dispondrá de zona de restauración y degustación, cocina, servicios adaptados y una terraza en la cubierta, transformando el edificio en un mercado moderno y funcional que servirá para el encuentro y disfrute de residentes y turistas.
«Desde que asumimos esta legislatura hemos centrado nuestro esfuerzo en recuperar la identidad de nuestro destino, de manera que quienes nos visiten puedan conocer nuestra historia, nuestras costumbres o nuestra gastronomía. La antigua Pescadería Municipal de Arrecife será un ejemplo de todo ello en el corazón de la capital lanzaroteña, porque es un edificio que habla de su pueblo«, aseguró Jéssica de León.
La consejera, que realizó estas declaraciones durante la visita al histórico inmueble, destacó también la importancia de recuperar «espacios emblemáticos de Arrecife, y de Lanzarote, que están en desuso con el propósito de darles una nueva vida, como es el caso de la antigua pescadería, que está llamada a convertirse en un referente gastronómico de la ciudad una vez finalicen las obras. Cuando el Ayuntamiento de Arrecife nos planteó el proyecto, tuvimos claro que Gesprotur era la herramienta para realizarlo«, aseguró Jéssica De León.
Durante la visita, la consejera y el alcalde de Arrecife estuvieron acompañados por el director general de Infraestructuras, Sostenibilidad y Calidad Turística, Héctor Mateo; el consejero delegado de Gesprotur, Ignacio Solana, y la concejala de Comercio y Turismo de Arrecife, Eli Merino.
La actuación se ejecuta sobre un proyecto redactado por el Ayuntamiento de Arrecife y contempla la transformación del casco histórico del municipio. Como explicó su alcalde, Yonathan de León, quien agradeció a la consejera y todo su equipo la colaboración con la ciudad de Arrecife, este proyecto, «impulsado en este mandato, tiene como objetivo relanzar el centro histórico de Arrecife, donde la actividad comercial y hostelera están resurgiendo. La reciente restauración de la plaza de Las Palmas más estos nuevos proyectos municipales atraen a los vecinos y visitantes, y se convierten en locomotoras para la apertura de nuevos negocios promovidos por emprendedores, contribuyendo a la creación de nuevos empleos».
Además, el proyecto incorpora criterios de accesibilidad universal y eficiencia energética, «garantizando un espacio alineado con los objetivos de sostenibilidad que promueve la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias«, explicó el consejero delegado de Gesprotur, Ignacio Solana, quien señaló que «con esta acción, el inmueble se transformará en núcleo de la dinamización turística de Arrecife«.
Por su parte, la concejala de Turismo y Comercio del Ayuntamiento de Arrecife, Eli Merino, resaltó que la Pescadería Municipal formará un tándem con La Recova, cuyas obras «licitará pronto el Consistorio, y permitirá tanto al residente como al visitante adquirir y saborear productos del campo y costa de Lanzarote, desde la revitalización y la recuperación con nuevos enfoques de los mercados tradicionales».
Incrementar el atractivo turístico de Arrecife
Además de la intervención en la antigua Pescadería Municipal, la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias impulsa, a través de la Dirección General de Infraestructuras Turísticas, otras actuaciones en la capital lanzaroteña con el fin de incrementar su atractivo turístico.
Se trata del acondicionamiento del antiguo Muelle Comercial de Arrecife y la restauración de la cascada del Charco de San Ginés, obras que la Consejería financia al cincuenta por ciento con el Cabildo de Lanzarote a través de convenios.
Se trata, como explicó el director general de Infraestructuras, Sostenibilidad y Calidad Turística, Héctor Mateo, «de actuaciones que cuentan con un atractivo valioso para el municipio, ya que no solo nos permiten rescatar y rehabilitar elementos de la historia de Arrecife, sino que podemos transformarlos en activos turísticos sostenibles y de gran encanto para el ciudadano«.
En el acondicionamiento del antiguo Muelle Comercial de Arrecife, la Consejería financia la acción con un total de 526.488 euros, mientras que el Cabildo de Lanzarote aporta el otro cincuenta por ciento. El periodo de ejecución está previsto que sea de cuatro meses.
La intervención comprende la adecuación de una infraestructura histórica deteriorada por el paso del tiempo y la acción de los temporales, e incluye la reconstrucción de los muros de piedra, la pavimentación con adoquines, la mejora de las defensas y la señalización vertical o la colocación de una nueva capa de rodadura en el muelle, entre otras acciones.
Por otra parte, para la restauración de la cascada del Charco de San Ginés la Consejería financia las obras con 613.777 euros, en tanto que el Cabildo lanzaroteño aporta una cantidad similar.
La cascada es una obra que César Manrique ideó durante la ejecución de las obras de urbanización de la ribera del Charco de San Ginés, aunque el artista no llegó a verla finalizada. Su rehabilitación permitirá recuperar la elevación del agua hasta el borde superior del Morro de la Elvira, dejándola caer posteriormente en lámina libre entre las rocas del talud.
La duración de los trabajos se estima en seis meses y prevé diferentes acciones, incluidos los trabajos para la captación de agua de mar que permitirá surtir a la fuente y ponerla en servicio varias décadas después de su creación.

