Maricarmen ha fallecido a los 87 años, apenas dos semanas después de ser desahuciada de la vivienda en la que había vivido durante siete décadas. La mujer permanecía ingresada en el Hospital Gregorio Marañón desde el pasado 23 de septiembre, el mismo día en que se ejecutó el desahucio.
Las circunstancias exactas de su fallecimiento no han trascendido. Maricarmen tenía reconocido un 50% de discapacidad y movilidad reducida. Tras el desalojo fue trasladada al hospital, donde, según las informaciones difundidas sobre su estado, presentaba un importante deterioro físico y psicológico.
Su situación había generado una fuerte movilización social. El desahucio se produjo después de varios intentos anteriores y provocó una ola de solidaridad, protestas y concentraciones para reclamar una solución que permitiera a la mujer regresar a la que había sido su casa durante 70 años.
Finalmente, la presión social permitió alcanzar un acuerdo para facilitar su regreso al domicilio. Sin embargo, la solución llegó cuando Maricarmen ya se encontraba hospitalizada y su delicado estado de salud le impidió volver a su hogar.
El caso trascendió el ámbito de la vivienda y se convirtió en uno de los episodios que mayor repercusión social y política tuvieron en Madrid en las últimas semanas, con manifestaciones y acampadas en apoyo de la mujer.
Entre las frases que quedaron asociadas a su lucha se encuentra una que Maricarmen dirigió a quienes la apoyaban: «Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro».
Su fallecimiento pone fin a una historia que durante semanas convirtió su situación personal en un símbolo de la lucha por el derecho a la vivienda y contra los desahucios.
Maricarmen murió sin poder regresar a la casa en la que había construido su vida durante 70 años.

