El Gobierno de Canarias ha mantenido este jueves, 3 de abril, una reunión técnica de coordinación para el seguimiento del fenómeno meteorológico adverso que afecta al archipiélago, con especial intensidad en La Palma y Tenerife, donde se ha declarado la alerta máxima por viento. En el resto de las islas, la situación sigue siendo preocupante, con la activación de la alerta por fuertes rachas.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), la borrasca, que entró por el oeste de La Palma durante la madrugada, ha ido desplazándose hacia el este, provocando un incremento de la intensidad del viento. En las zonas altas y cumbres de La Palma y Tenerife, así como en las vertientes noreste y sureste de esta última isla, se han registrado las rachas más intensas. En Santa Cruz de La Palma, los vientos han alcanzado los 111 km/h, mientras que en El Hierro, Tenerife y Gran Canaria se han registrado ráfagas cercanas a los 100 km/h.
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 ha gestionado una veintena de incidencias en las islas más occidentales, principalmente por desprendimientos en carreteras y caída de ramas. En Gran Canaria, la zona norte ha sido la más afectada, con incidentes como la caída de un torreón de tendido eléctrico sobre varios vehículos en Gáldar, causando solo daños materiales. En Agaete, una persona ha resultado herida leve tras la rotura de una marquesina de guaguas debido al fuerte viento.
En La Palma, el principal impacto ha sido la cancelación de vuelos debido a las condiciones adversas. Mientras tanto, la alerta por fenómenos costeros sigue vigente en todo el archipiélago, aunque hasta el momento no se han reportado incidentes graves relacionados con el oleaje.
El episodio de viento, aunque intenso, será de corta duración. Se espera que alcance su punto máximo en las horas centrales del día, comenzando a amainar a partir de la tarde-noche de este jueves. Además, el frente traerá lluvias débiles a moderadas, con acumulaciones significativas en zonas como el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, en La Palma.
El Gobierno de Canarias ha insistido en la importancia de seguir las medidas de autoprotección, como evitar transitar cerca de cornisas, árboles y elementos que puedan desprenderse con el viento. También recomienda asegurar objetos en balcones y azoteas para prevenir accidentes.