Ayer vivimos una tarde muy bonita en el Barrio Histórico de San Francisco. La Casa de los Sall acogió el primer Corrillo de San Francisco, una iniciativa que reunió a mujeres del barrio para compartir recuerdos, anécdotas y vivencias de toda una vida.
Fue una de esas tardes en las que merece la pena sentarse, escuchar y dejar que el tiempo pase mientras otras personas nos cuentan sus historias. Historias de vecinos, de familias, de cómo era el barrio antes y de momentos que siguen vivos en la memoria y que nos ayudan a entender mejor lo que San Francisco es hoy.
Después de tantos años, la Casa de los Sall acaba de abrir sus puertas a la ciudad. Y, sinceramente, ¿qué mejor manera de comenzar esta nueva etapa que con ellas, con las vecinas del Barrio Histórico de San Francisco, las verdaderas protagonistas de su historia?
Me hizo especial ilusión verlas allí, compartiendo recuerdos y tomando la palabra en este espacio cultural que también les pertenece. Porque la Casa de los Sall no debe ser solamente un edificio recuperado. Queremos que sea una casa abierta, un lugar donde encontrarnos, compartir y seguir haciendo cultura desde las personas.
Quiero dar las gracias a todas las mujeres que se sumaron a esta primera convocatoria. Gracias por venir, por participar y por enseñarnos tantas cosas del barrio y de su historia. A veces no somos conscientes de todo lo que guardan los recuerdos de nuestros vecinos hasta que nos sentamos a escucharlos. Y ayer aprendimos mucho de ellas.
Me quedo con sus palabras, sus anécdotas y las ganas de seguir compartiendo momentos como este. Porque detrás de cada historia hay una vida y, detrás de cada vida, una parte de la historia de nuestro pueblo que merece ser conservada.
Y ya estamos pensando en los próximos corrillos, porque ayer nos quedamos con ganas de seguir escuchando. Estoy seguro de que todavía hay muchas historias por contar y muchas personas con las que compartirlas.
La Casa de los Sall ha abierto sus puertas después de muchos años. Y qué alegría que sus primeras voces hayan sido las de las mujeres del Barrio Histórico de San Francisco.


