Una fotografía captada durante una protesta callejera ha generado un intenso debate en redes sociales y entre colectivos feministas, después de que se difundiera una imagen en la que se ve a una mujer realizando una performance política con el torso descubierto mientras un hombre, situado a su lado, le toca el pecho sin que exista indicio visible de consentimiento.
La mujer aparece con mensajes escritos sobre el cuerpo y junto a una pancarta con lemas antifascistas, en medio de lo que parece ser una concentración o acto de protesta. La intervención del hombre, realizada ante cámaras y en presencia de otros asistentes, ha sido calificada por diversos usuarios como un “acto invasivo” y una muestra de falta de respeto hacia la manifestante.
Reacciones en redes y colectivos feministas
La fotografía se viralizó pocas horas después de su publicación y ha generado miles de comentarios. Varias organizaciones feministas han condenado el gesto del hombre, señalando que “el cuerpo de una mujer en una protesta no es una invitación ni un espacio público”, y destacando la necesidad de reforzar la conciencia social sobre el consentimiento incluso en contextos de movilización.
Debate político: libertad de expresión y moral pública
La presencia de un mensaje antifascista en el cartel que sostiene la manifestante ha reabierto un debate político paralelo. Diversos usuarios han comparado la escena con el pasado franquista, destacando que un acto performativo de este tipo habría sido imposible bajo la censura moral y policial de la dictadura.
Analistas consultados señalan que este tipo de protestas son “una muestra de la libertad de expresión en democracia”, pero que la conducta del hombre que aparece en la imagen “refleja comportamientos sociales que aún persisten y que chocan con los valores de respeto y consentimiento”.

