En una de las zonas comerciales más transitadas de Las Palmas de Gran Canaria, la presencia de ratas ha generado alarma entre vecinos, comerciantes y visitantes. Según denuncias ciudadanas, es habitual observar hasta una decena de estos roedores deambulando libremente, incluso durante el día, lo que representa un grave problema de salud pública y una amenaza para la imagen de la ciudad.
A pesar de la gravedad de la situación, vecinos afirman que la Concejalía de Salud Pública no ha tomado medidas efectivas para controlar esta plaga.
“Es vergonzoso. Las ratas corren por las aceras, juegan en los jardines y entran en los locales. Parece que nadie se preocupa por solucionarlo”, comenta Ana Suárez, propietaria de un pequeño comercio en la zona afectada.
La presencia de ratas no solo supone un riesgo sanitario debido a las enfermedades que pueden transmitir, como la leptospirosis o la salmonelosis, sino que también afecta negativamente al comercio local y al turismo. Algunos empresarios aseguran haber perdido clientes por el deterioro de las condiciones de salubridad en la zona.
Por su parte, los vecinos han documentado la situación con vídeos y fotografías que circulan en redes sociales, exigiendo una intervención urgente por parte del Ayuntamiento. “Esto no es solo un problema para los comerciantes, es un riesgo para toda la ciudad. Si no se controla ahora, podría empeorar”, advierte Jorge Medina, residente de la zona .
Hasta el momento, no se ha recibido una respuesta oficial por parte de la Concejalía de Salud Pública, y los ciudadanos se plantean llevar sus quejas a instancias superiores o incluso organizar una manifestación para visibilizar el problema.
La gestión de residuos, la limpieza urbana y un plan integral de control de plagas son medidas que los expertos consideran fundamentales para resolver esta situación. Sin embargo, sin un compromiso claro de las autoridades, el problema de las ratas sigue creciendo, generando indignación y preocupación entre la población.